Minimizando
riesgos en las transferencias bancarias
Por:
Néstor Díaz, Gerente Comercial
de NeoSecure
Las
amenazas y escenarios de riesgo cambian con
el tiempo, sobre todo los que están
directamente relacionados con Internet. La
interconexión global y el aumento en
la frecuencia y los montos de las transacciones
bancarias, han hecho que términos como
Phishing, Pharming, o Man in the Browser se
vuelvan palabras de uso cotidiano a la hora
de nombrar un cibercrimen. Y es que las posibilidades
de obtener grandes sumas de dinero ponen a
estos servicios en la mira de delincuentes
cada vez más sofisticados, que vacían
cuentas de manera silenciosa, con técnicas
que muchas veces nos cuesta entender.
Analizando
esta situación, es necesario
enfatizar que la seguridad de nuestras claves
e información confidencial es responsabilidad
de todos. Por una parte, las instituciones
financieras deben contar con mecanismos complementarios
de seguridad, específicamente de monitoreo
y fraude multicanal, los cuales son capaces
de detectar ilícitos y patrones de comportamientos
anormales, con el fin de brindar un óptimo
servicio para que las personas tengan la seguridad
de que su dinero está en buenas manos.
Y
por otra, los usuarios debemos tomar todas
las precauciones necesarias, como contar con
un buen antivirus, actualizarlo periódicamente,
no entregar a terceros ni anotar las contraseñas,
ingresar a la cuenta bancaria desde un computador
seguro, nunca desde un cibercafé, tener
a la vista la tarjeta de crédito al
momento de pagar y ser precavido cuando ingresamos
nuestra clave de la tarjeta de débito,
entre otras.
Las
instituciones financieras han invertido grandes
recursos para evitar los robos. Un
claro ejemplo es el plan piloto que están
implementando bancos del Perú para migrar
de tecnología de bandas magnéticas
a chips en las tarjetas bancarias, con el objetivo
de fortalecer la seguridad de estos productos
y evitar su clonación.