Desarrollando
una Estrategia de Computación en Nube
para Empresas

La
computación en nube (CN) no es exactamente
una nueva tecnología o tendencia, sino
una evolución natural de la Internet.
Con la CN, la información no se queda
retenida en sus servidores físicos, lo
que aporta más agilidad y transparencia
a los servicios ofrecidos por la Internet. Muchas
empresas ya están utilizando las aplicaciones
de la computación en nube en sus sistemas
internos para volverse aún más
competitivas.
Los ingresos por los servicios de la computación
en nube (también llamada "cloud computing")
en el mundo debieron sobrepasar los 56,000 millones
de dólares en 2009, lo que significaría
un aumento de un 21% en comparación con
2008, según las previsiones de Gartner.
Para la firma de consultoría americana
INPUT la CN ha conseguido en el 2009 un importante
respaldo con la decisión de la ciudad
de Los Ángeles (Estados Unidos) de adoptar
Google Apps. Pronto, muchos otros estados y gobiernos
locales podrían seguir el ejemplo de esta
ciudad. Según un sondeo realizado por
dicha firma, se estima que el gasto estatal de
Estados Unidos en CN aumentará un 22%
anualmente en el período comprendido entre
el 2009 y el 2014, pasando de 230 millones de
dólares a 620 millones. En la actualidad
el gasto gubernamental en TI en EEUU asciende
a 56.600 millones de dólares.
Una
de las principales ventajas de la computación
en nube es que los servicios o productos pueden
trasladarse a otros lugares en la red con el
fin de evitar interferencias o interrupciones
del servicio. Además, las organizaciones
adquieren más versatilidad y practicidad,
ya que los servicios se obtienen de un modo más
fácil y transparente. Para el usuario
final, la computación en nube elimina
la necesidad de adquirir software, ya que el
consumidor puede "alquilarlo" y pagar
sólo por el uso de lo que realmente haga
con ellos.
La seguridad es otro aspecto tecnológico
que avanza en paralelo, sin embargo no deja de
presentar desafíos importantes. Desde
hace unos años, diversas empresas trabajan
en el desarrollo de la seguridad de las aplicaciones
en nube. Esto será clave para el desarrollo
de las nubes externas.
Otro motivo importante que estimula la sustitución
de los tradicionales Data Centers por la CN es
la cuestión del costo de manutención
y el gasto de energía. Según un
estudio realizado por investigadores de las universidades
Berkeley y Stanford, financiado por Intel y Microsoft,
el costo de la electricidad (incluyendo refrigeración,
alimentación de reserva y distribución
de energía) representa un 50% del costo
anual de la manutención de un Data Center.
Uno
de los retos más importantes para
la plena implementación de la computación
en nube es crear un conjunto de estándares
que permita que todos los componentes tecnológicos
operen en nube y que los servicios ofrecidos
entre diferentes proveedores de CN interoperen
en forma confiable y segura.
Ya hay algunas soluciones en el mercado que
hacen posible la CN. Para todos estos
casos, los servidores
que utilizan la familia de procesadores Xeon
5500 de Intel ofrecen grandes beneficios. Este
procesador tiene la capacidad de virtualizar
aplicaciones por hardware y cuenta con una
gran eficiencia en el consumo de energía, para
reducir los costos de electricidad.
Un buen complemento de la CN es la tecnología
vPro de Intel, que permite la gestión
remota de computadoras de sobremesa y laptops
de forma segura y sin importar el estado del
sistema operativo. Esta tecnología abre
nuevos horizontes a los proveedores de servicios.
Permite incluso que muchos de los mantenimientos
se hagan remotamente para disminuir los costos
de operación.
En Intel estamos desarrollando una estrategia
de implementación de CN de adentro hacia
afuera. Estamos construyendo un ambiente interno
de CN. Esto nos permitirá ir migrando
fácilmente hacia nubes externas en la
medida que estos servicios maduren en el mercado.
Muchas aplicaciones no son candidatas de “hosteo” en
nubes externas. Algunas buenas candidatas son
aquellas que tienen bajos riesgos de seguridad
o que no son de misión crítica
o que no representan un factor de diferenciación
competitiva para la empresa.
La computación en nube es una tendencia
que está aquí para quedarse. Trae
beneficios a consumidores y empresas y genera
oportunidades de nuevos negocios. Los Data Centers
son cada vez más poderosos con costos
menores, lo que conduce a un aumento del poder
de cálculo, preservando el medio ambiente,
al utilizar tecnologías más eficientes;
pero para eso, las empresas deben considerar,
al invertir, las tecnologías más
apropiadas para esta realidad, con el fin de
disfrutar de todos los beneficios ofrecidos.